Un joven retoca su tupe rubio platino en el pequeño espejo que ha
colgado en la puerta de su tienda de campaña, otro coge la toalla y las
gafas de sol y se va al lavabo público, mientras en la tienda de al lado
suena el último disco de Lady Gaga.
Esta estampa sería normal en
el camping de alguna localidad de playa en época estival, pero resulta
curioso ver veinte tiendas de campaña situadas sobre el duro cemento que
rodea el Palau Sant Jordi de Barcelona, donde el próximo sábado actuará
Lady Gaga.
"Lady Gaga es un icono, por ella hago lo que haga
falta", ha dicho a Efe Andrés, un joven de 23 años que llegó ayer de
Zaragoza y plantó su tienda con la esperanza de estar en las primeras
filas del único concierto de esta gira que la diva ofrecerá en España.
A
pesar de que faltan cinco días para el gran día, Andrés es el número
110 de la lista, un papel que guarda como oro en paño otro de los
jóvenes acampados y en el que ya están apuntadas 138 personas.
El
primero de la lista llegó a las puertas del Palau Sant Jordi hace dos
semanas y estrenó el papel apuntando su nombre y el de veinte amigos.
"Ya
ha habido algunas broncas porque para mantenerte en la lista tienes que
estar aquí y algunos sólo vienen un rato al día o ni vienen", ha
explicado Iñaki, el joven del tupe rubio que llegó el domingo desde Las
Palmas.
"Yo pensaba llegar un par de días antes del concierto,
pero el loco que llegó el primero mando un Twitter diciendo que ya
estaba aquí y la gente enloqueció y empezó a aparecer cuando todavía
faltaban veinte días para el concierto", ha añadido Andrés, que decidió
coger el tren hacia Barcelona cuando vio en las redes sociales que la
lista ya sumaba cien nombres.
Los fans duermen sobre el duro
cemento y soportan las inclemencias del tiempo con la esperanza de
conseguir alguna de las 200 o 300 pulseras que repartirá la organización
el día del concierto entre los primeros en llegar y que da acceso al
Monster Pit, la zona comprendida entre el escenario y la pasarela que
permite ver a Lady Gaga a diez metros.
"Vale la pena hacer cola
porque el espectáculo es brutal y, además, ellas es maravillosa, siempre
se enrolla muy bien con los fans", según Manu, un joven de 21 años de
Mallorca que ya estuvo en el concierto en Barcelona de la anterior gira,
"The Monster Ball Tour".
"No sólo se enrolla ha puntualizado una fan procedente de Jaén llamada Marisa, además consigue inyectar a la gente seguridad en sí misma".
"Yo
me he tatuado el título de la gira, 'Born This Way', porque es la
esencia de su mensaje. Cada uno es como es y tiene que estar orgulloso
de ello. Da igual si eres hombre, mujer u homosexual, tienes que estar
orgulloso de como eres", ha subrayado Iñaki.
"La verdad es que
aquí la mayoría somos homosexuales. Pero no todos, mira, esa chica es
hetero", ha aclarado Manu, señalando a una joven recién levantada, que
no ha entendido muy bien porque hablaban de ella.
Mientras, un
grupo que lleva varios días acampado explica a un par de chicas recién
llegadas donde está el lavabo público y donde pueden desayunar.
"Este
edificio es una piscina", ha indicado señalando las Piscinas Bernard
Picornell, "hay un bar, piscina y duchas, pero tienes que pagar once
euros por entrar". "¡Que caro!", ha respondido. "Sí, pero más caro es
cogerse un hostal para irte a cambiar y a ducharte".
De momento,
la convivencia "es agradable y nos lo pasamos bien aquí acampados", ha
asegurado Manu, pero "seguramente cuando se acerque el día habrá cada
vez más broncas por el tema de la lista. Esperemos que no haya que
llegar a las manos".